Asociada del Mes: Entrevistamos a Ana Isabel García Tomás

Este mes entrevistamos a nuestra compañera, Ana Isabel García Tomás, Secretaria de Dirección en el Hospital Universitario San Rafael.

“Trabajo con dedicación, vivo con gratitud y camino siempre con la mejor versión de mí misma, y si me equivoco no me cuesta disculparme y pedir perdón”

“Formar parte de la ASPM es saber que no estás sola en esta profesión”

En primer lugar quiero felicitarte en mi nombre y en el de toda la Junta Directiva.

Eres una profesional con mucho recorrido en diferentes sectores. Has pasado por el mundo inmobiliario, por el sector energético, un medio de comunicación y, ahora, trabajas en el ámbito sanitario, en concreto en el Hospital San Rafael. Dinos, Ana Isabel, ¿en cuál te has sentido más cómoda?

La verdad es que en todos los sectores por los que he pasado me he sentido cómoda a mi manera. Cada uno me ha aportado algo distinto y de todos me llevo aprendizajes muy valiosos. El inmobiliario me dio soltura en el trato con las personas, el sector energético me enseñó a moverme en entornos muy técnicos, el medio de comunicación me aportó dinamismo y ahora, en el ámbito sanitario, estoy viviendo una experiencia especialmente humana y enriquecedora. No podría quedarme sólo con uno, porque todos han sumado y me han hecho crecer.

Y, ahora, háblanos de tu carrera profesional, así como tu formación.

Comenta a tus compañeras de la ASPM, ¿qué hace diferente trabajar en un hospital que en cualquier otra empresa?

Trabajar en un hospital es diferente a cualquier otra empresa porque aquí todo tiene un impacto directo en la vida y el bienestar de las personas. Cada tarea, por pequeña que parezca, contribuye a que un paciente esté mejor atendido, más acompañado o seguro. El entorno es mucho más humano, más sensible y también más exigente emocionalmente. Se trabaja con un sentido de propósito muy claro, y eso marca la diferencia. Además, el compañerismo es fundamental: aquí el trabajo en equipo no es solo importante, es imprescindible.

A lo largo de todos tus años trabajando, ¿qué experiencia te ha marcado más?

Durante mi etapa en el Grupo Endesa tuve el privilegio de trabajar como Executive Assistant del director Corporativo de Planificación y Control, quien reportaba directamente al presidente, D. Rodolfo Martín Villa. Fueron años intensos y decisivos para la compañía: un periodo marcado por la liberalización del sector, la privatización y un profundo proceso de fusiones internas que transformó un conjunto de empresas dispersas en una organización integrada y sólida.

Participar desde dentro en un momento tan relevante para la historia de Endesa me permitió desarrollar una visión global del negocio, reforzar mi capacidad de gestión, anticipación y organización, y entender el verdadero impacto que puede tener una Executive Assistant cuando trabaja en el corazón estratégico de una gran compañía.

Ahora, coméntanos ¿qué es lo que más valoras en un jefe? Y, en el caso de las secretarias, ¿cuál debería ser su código ético?

Lo que más valoro en un jefe es la capacidad de liderar desde el respeto y la cercanía. Para mí es fundamental que sea alguien que sepa escuchar, que confíe en su equipo y que dé ejemplo con su forma de trabajar. Un buen jefe no solo dirige, sino que acompaña, orienta y reconoce el esfuerzo de los demás. También sabe corregir y guiarte por el buen camino, cuando algo va mal. Esa combinación de profesionalidad y humanidad marca una gran diferencia en el día a día.

En cuanto a las secretarias, creo que su código ético debería basarse en la discreción, la responsabilidad y el trato respetuoso. Somos un punto clave de apoyo y organización, y por eso es esencial actuar con confidencialidad, mantener la objetividad, cuidar la comunicación y trabajar siempre con integridad. Al final, nuestro papel contribuye a que todo funcione con armonía y profesionalidad

Si volvieras a nacer ¿repetirías la experiencia de ser Asistente o te inclinarías por otra ocupación?

Sí, sin duda repetiría la experiencia de ser Asistente. Es una profesión muy vocacional: o te gusta, o la dejas. A mí me ha dado muchísima satisfacción, aprendizajes y la sensación de estar donde realmente aporto. Por eso, si volviera a nacer, volvería a elegir este camino

Como buena profesional con mucha experiencia, ¿qué aconsejarías a la hora de gestionar una crisis en la oficina?

Con la experiencia que he ido acumulando, creo que lo más importante a la hora de gestionar una crisis en la oficina es mantener la calma y no dejarse llevar por la presión del momento. Una mente serena siempre toma mejores decisiones. También es fundamental comunicar con claridad, escuchar a todas las partes implicadas y priorizar: no todo es urgente, aunque lo parezca. Además, es clave trabajar en equipo; en una crisis nadie debería ir por libre. Y, por último, actuar con transparencia y respeto. Cuando se gestiona desde la serenidad, la organización y la empatía, cualquier crisis se puede encauzar.

Lo que nos une: ASPM

La formación es importante en nuestras carreras profesionales. ¿Qué estudios has cursado y cuáles te han sido de utilidad para tu trabajo?

A lo largo de mi trayectoria he cursado diferentes formaciones que me han ayudado a crecer como profesional. Empecé con estudios de Secretariado Internacional de Dirección, que fueron la base para desenvolverme con soltura en tareas de gestión y organización. Después he ido completando mi perfil con cursos específicos: Atención al Cliente, Ofimática, Comunicación, Gestión del Tiempo, idiomas, Inteligencia Artificial, Protocolo y otras formaciones que, aunque a veces parecían pequeñas, han sido muy útiles en el día a día. Todo lo que he estudiado me ha servido para adaptarme a distintos sectores y para desempeñar mi trabajo como asistente, con más seguridad, eficacia y profesionalidad.

ASPM: lo que nos une

¿Cómo conociste a la ASPM?

“Conocí a la ASPM hace ya muchos años. En la Escuela Superior de Secretarias me hablaron por primera vez de la Asociación, y recuerdo que, incluso entonces, hace más de 30 años, ya era una institución muy reconocida dentro del mundo de las asistentes y coordinadoras. Desde el principio me llamó la atención el prestigio que tenía, la seriedad con la que trabajaban y el papel tan importante que desempeñaban en la profesionalización de nuestro sector. Para muchas de nosotras, la ASPM era un referente, un punto de encuentro y una comunidad donde seguir creciendo. Por eso, desde aquellos primeros años, siempre la he tenido muy presente.”

¿Qué es lo que más valoras de la asociación?

De la ASPM valoro, sobre todo, el sentido de comunidad y el apoyo profesional que ofrece. Es una asociación que realmente trabaja por dignificar y visibilizar nuestra profesión, y eso se nota en cada actividad, en cada formación y en cada encuentro. Me gusta que sea un espacio donde podemos compartir experiencias, aprender unas de otras y sentirnos acompañadas en un trabajo que, muchas veces, requiere discreción, responsabilidad y mucha dedicación. También valoro el compromiso, la seriedad y el cariño con el que se hacen las cosas. La ASPM no solo reúne a grandes profesionales, sino también a grandes personas, y eso marca la diferencia

En la ASPM, ya sabes, seguimos trabajando, día a día, por ayudar a nuestras socias en todo lo que necesiten. Así que, nos gustaría saber ¿qué consejo nos darías para seguir creciendo?

Creo que la ASPM ya hace un trabajo extraordinario, pero si tuviera que dar un consejo para seguir creciendo, diría que continuéis apostando por lo que os hace únicas: la cercanía, la profesionalidad y el apoyo real a las socias. Seguir escuchando nuestras necesidades, adaptándoos a los cambios del sector y ofreciendo formación actualizada.

Y, ¿Qué es lo que más te gusta de formar parte de este colectivo de profesionales que es la ASPM?

Lo que más me gusta de formar parte de la ASPM es sentir que pertenezco a un colectivo de profesionales que comparten la misma vocación, los mismos valores y las mismas ganas de seguir creciendo. Aquí no solo encuentras compañeras, encuentras apoyo, inspiración y un espacio donde te sientes comprendida. Me encanta la calidad humana que hay en la Asociación, la generosidad con la que se comparten conocimientos y la sensación de que todas sumamos. Formar parte de la ASPM es saber que no estás sola en esta profesión, que tienes una red sólida detrás y que juntas podemos seguir impulsando el valor de nuestro trabajo.

Cristina participa activamente con la ONG www.reyesmagosdeverdad.org y desde aquí os invitamos a descubrir sus iniciativas

QUEREMOS CONOCERTE MEJOR

En cuanto suena el despertador, ¿qué es en lo primero que piensas?

Pienso en levantarme con buena actitud, porque sé que un día bien llevado empieza siempre con la energía con la que te pones en marcha.

ASPM: LO QUE NOS UNE

¿Cuál es tu rutina nada más llegar a casa?

Nada más llegar a casa, mi rutina empieza por desconectar del ritmo del día y dedicarme a mi hijo, sus extraescolares, deberes, exámenes. Me pongo cómoda, me tomo unos minutos para respirar y cambiar el chip, organizo todas sus cosas, le preparo la cena y mi tiempo es exclusivo para él.

¿Qué aficiones tienes en tu vida, que te ayudan a superar las tensiones de la oficina?

Practico yoga desde hace muchos años y se ha convertido en mi forma de cerrar la jornada: una hora para centrarme, cuidarme y reconectar conmigo misma. Me ayuda a sentirme mejor física y mentalmente y a terminar el día con equilibrio y serenidad. Todos los días me regalo ese rato para mí.

Trabajar en un hospital, te hace ver muchas cosas (tanto buenas como malas), pero ¿qué has aprendido de esas vivencias?

Trabajar en un hospital te hace ver muchas cosas, tanto buenas como duras, y todas ellas dejan huella. De esas vivencias he aprendido, sobre todo, a valorar la vida desde otra perspectiva. Ver la fragilidad, la fuerza y la capacidad de superación de las personas te enseña a relativizar los problemas del día a día. También aprendes a ser más empática, más paciente y consciente de que cada persona lleva su propia historia a cuestas. El hospital te muestra la importancia del trabajo en equipo, de la comunicación y de la calma en momentos de tensión. Y, sobre todo, te enseña a agradecer, a valorar la salud, a apreciar los pequeños gestos y a entender que, incluso en los momentos difíciles, siempre hay algo que aprender y alguien a quien ayudar.

Cierre

¿Cuál es tu acción solidaria?

Mi acción solidaria está muy ligada a mi forma de entender la vida y el trabajo. Siempre intento ayudar en lo que puedo, ya sea colaborando en iniciativas del hospital, apoyando campañas solidarias o simplemente estando disponible para quien lo necesita. A veces la solidaridad no es solo participar en grandes proyectos, sino ofrecer tiempo, escucha y apoyo en los momentos en los que alguien lo está pasando mal. También procuro involucrarme en actividades que promuevan el bienestar de las personas y, cuando puedo, aporto mi granito de arena en causas sociales fuera del hospital. Creo que la solidaridad empieza en los pequeños gestos del día a día, y trato de vivirla así.

Sobre el vestuario a la hora de ir al trabajo, Coco Chanel dijo : “Viste con elegancia y verán a la mujer, viste con discreción y verán tu inteligencia”. ¿Cuál es tu opinión sobre este tema?

Estoy muy de acuerdo con la frase de Coco Chanel. Creo que la forma de vestir es una extensión de nuestra actitud y de nuestra profesionalidad. La elegancia no tiene que ver solo con la ropa -que es importantísimo vestir de forma adecuada según tu puesto de trabajo-, sino con la presencia, la seguridad y el respeto hacia uno mismo y hacia los demás. Y, al mismo tiempo, la discreción en el vestuario permite que destaque lo verdaderamente importante: tu inteligencia, tu criterio y tu capacidad para desempeñar tu trabajo. En nuestro rol, donde muchas veces somos la primera imagen antes de que alguien se reúna con nuestro jefe, la marca personal es fundamental. Cuidar la apariencia no es superficial; es parte de la comunicación, de la confianza que transmitimos y de la forma en la que representamos a la organización.

Nos gustaría que nos confesases ese TIP que siempre funciona.

No esperar a que te pidan algo, sino ir un paso por delante. Tener claro el calendario, prever necesidades, detectar posibles problemas antes de que aparezcan y preparar soluciones con antelación. Esa capacidad de adelantarte es lo que realmente aporta valor y lo que hace que tu jefe confíe plenamente en ti. Cuando dominas la anticipación, todo fluye mejor: tú trabajas con más calma, él o ella se siente más respaldado y el equipo funciona de forma más eficiente. Para mí, es la clave que nunca falla.

Ana Isabel, para terminar la entrevista: Una frase que te identifique

Trabajo con dedicación, vivo con gratitud y camino siempre con la mejor versión de mí misma y si me equivoco no me cuesta disculparme y pedir perdón.

La anterior entrevistada te hace la siguiente pregunta:

¿Cómo crees que evolucionará nuestro rol en los próximos años y qué habilidades crees que serán imprescindibles para seguir siendo relevantes?

Creo que nuestro rol va a evolucionar hacia una figura todavía más estratégica. La tecnología, la IA y la digitalización van a asumir muchas tareas operativas, pero eso no nos resta valor; al contrario, nos libera para centrarnos en lo que realmente nos hace imprescindibles: la gestión humana, la anticipación, la coordinación y la toma de decisiones. Seremos cada vez más un apoyo directo en la estrategia, en la organización y en la comunicación interna y externa.

Y, ahora, ¿qué le preguntarías a la próxima entrevistada?

¿Qué hábito o rutina diaria consideras imprescindible para rendir bien en tu trabajo y mantener el equilibrio personal?

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LinkedIn: Cristina Goyoaga

Y por último, la ya tradicional pregunta que nos deja Mª Cruz Angel a la asociada del mes próximo:

Si tuvieras un superpoder para usarlo en tu día a día, ¿cuál elegirías?

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