Un oasis vanguardista en pleno corazón de Madrid
La propuesta gastronómica: Un recorrido lleno de contrastes
El pasado día 1 de octubre, gracias a M. Fernanda tuvimos la oportunidad de vivir una de esas experiencias que te recuerdan que detrás de un gran producto siempre hay mucho más de lo que vemos.
El evento fue en las instalaciones The Craft, un pequeño secreto que nos acerca un poquito a la filosofía de Abadía Retuerta sin salir de Madrid y que siempre deja con ganas de más.
Tiempo y Terruño: cuando una copa de vino cuenta 30 años de historia
El encuentro de Abadía Retuerta,“Tiempo y Terruño”, nos invitó precisamente a eso: a mirar más allá de la botella y entender todo lo que sucede antes de que un vino llegue a nuestra copa.
Tiempo, porque hay proyectos que necesitan años para demostrar quiénes son.
Terruño, porque el lugar importa. Y mucho.
30 años no se improvisan
La experiencia tuvo además un significado especial: los 30 años de la bodega.
Durante el encuentro aparecieron nombres y personas que ayudaron a poner voz a esa historia, entre ellos Miguel Ángel, sumiller, y Enrique Valero, CEO, que fueron guiándonos por esa combinación de tiempo, territorio y vino.
Y entonces comenzó la mejor manera posible de entender todo lo que nos estaban contando: probándolo.
Este evento se convirtió en un paseo por sus parcelas, por su evolución que minuciosamente nos fueron contando a través de todos los vinos que degustamos.
Y entonces llegó la sorpresa
La experiencia todavía guardaba un momento especial.
Con Fernando, director de bodega, tuvimos la oportunidad de probar en exclusiva un vino conmemorativo del 30 aniversario, elaborado a partir de una elección de terrenos y uvas especialmente seleccionados.
Hoy sabemos además que Abadía Retuerta cuenta con su propia Denominación de Origen Protegida, reconocida por la Unión Europea, que acredita precisamente la singularidad de sus suelos y la expresión de su terruño. La filosofía que presenta la bodega es trabajar con uva procedente de sus propios viñedos y elaborar sus vinos en la propia bodega.
Y me quedo con una reflexión que sirve para el vino, pero quizá también para muchas otras cosas: lo verdaderamente excepcional rara vez se construye deprisa.
Necesita raíces, conocimiento, personas y tiempo.
Puede ser la forma de contar un territorio.
Abadía Retuerta no es solo historia del vino, es historia viva a menos de dos horas de Madrid, Abadía Retuerta reúne en una finca de 700 hectáreas una abadía de 8.000 m², hotel de 5 estrellas con 30 habitaciones, bodega y diferentes espacios para reuniones y eventos. Su propuesta corporativa abarca reuniones, consejos y comités, viajes de incentivo, teambuilding y experiencias vinculadas al vino como hemos detallado pero también a la naturaleza, el bienestar, el arte y su mágnifica gastronomía. Su restaurante, Refectorio, cuenta con una Estrella Michelin, una Estrella Verde y dos Soles Repsol, con una cocina estrechamente vinculada al territorio, al producto de temporada, a la huerta y a productores locales.
Es un espacio maravilloso para combinar trabajo y experiencias en un mismo lugar. Y, al menos para mí, ahí está precisamente la diferencia entre organizar un evento y crear una experiencia que las personas recuerden.
La propia Abadía Retuerta plantea su propuesta corporativa combinando salas de reuniones, bodega, gastronomía, spa y espacios exteriores porque los detalles que no siempre se ven son, muchas veces, los que terminan marcando la diferencia.
Gracias a todo el equipo de Abadía Retuerta por permitirnos acercarnos a esos 30 años de historia a través de una experiencia privilegiada.
Contacto:
Maria Fernanda Ríos
MICE Sales Manage
maria.rios@ledomaine.es





