EN LA SECCIÓN «PALABRA DE SECRETARIA»
A través de esta sección, compartiremos reflexiones, monólogos y situaciones que se podrían dar en el día a día de cualquier profesional de nuestro campo
Poco antes de mis vacaciones, el mundo directivo celebraba con entusiasmo el ascenso de un nuevo director a las codiciadas cajas de cristal. Todo eran alegrías en el mundo directivo y los pasillos eran un hervidero de susurros. Casi todo el mundo lo sabía, menos las asistentes de dirección, entre ellas, Reme.
Nuestra querida Reme que era una auténtica crack como asistente, llevaba tiempo demostrando que podía ser mucho más que eso, tenía una dilatada carrera profesional contando con el reconocimiento de todas las personas del equipo directivo que había trabajado hasta ese mismo momento, Reme siempre ha sido un valor al alza y garantía de trabajo bien hecho. Pero desde hacía unos meses, algo había cambiado, le costaba mucho conseguir cierta información que era importante para su día a día. Un buen día, recibe la noticia del cese de su anterior jefe, y sin más explicaciones, le indican que ha de preparar todo para la llegada de alguien nuevo, no sabe ni quien ni fecha de incorporación.
Pasaron semanas donde los días eran eternos, ayudaba a otras compañeras, y mientras esperaba no recibió ni una línea, ni un “hola”, ni siquiera un “por cierto, este es el nuevo jefe”. Nada. Pero un mal día…
Los astros debían de estar en huelga ese día, ella estaba teniendo esos días que parece que va todo torcido, sé que sabéis de que os hablo y como indiscreta que soy, confirmo leyenda urbana: las secretarias también tenemos días malos. Si no eres asistente pero trabajas cerca de alguien, tratadnos con cariño y os estaremos eternamente agradecidas.
Como os iba contando, delante de ella aparece un señor que no había visto en su vida y le dice:
—“Por fin te conozco soy Quimi, hoy es mi primer día de trabajo, me gustaría invitarte a café y conocernos.”
Ella, entre papeles, mudanza de despacho para el nuevo jefe y caos logístico, fibrilaba y pensaba: «lo que me faltaba, como no tengo yo hoy faena, este pobre sin nadie que le haga caso«.
Con toda su artillería de inteligencia asertiva (y un toque de ironía), le respondió:
—“Te agradezco de verdad la invitación, pero hoy tengo más trabajo de lo habitual y mi carnet de cafés por hoy está cerrado. Si me disculpas, tengo mucho que hacer. Igual puedes ir a conocer a otra compañera.”
El hombre, desconcertado, le dió su nombre completo, esperando que le sonara. Pero ella, sin entender nada, le dijo amablemente que, aparte del café, no sabía muy bien qué quería ni por qué estaba siendo tan insistente.
Lo que estaba pasando era simple: la comunicación del nombramiento del nuevo director había llegado a todos menos a ella.
Cuando por fin Quimi le contó quien era y que sería su nuevo jefe, ella no sabía dónde meterse de la vergüenza.
Hoy como secretaria indiscreta que soy, vamos a remangarnos y ver que ha pasado aquí.
El protocolo de comunicación del nuevo nombramiento falló. Obviamente, en una empresa pequeña, esto afortunadamente no sucede, pero en las grandes organizaciones donde estos protocolos vienen «medidos» por los llamados departamentos de RRHH, resulta paradójico que trabajando en tantas disciplinas como las relaciones laborales, la cultura organizacional y el talento, se puedan cometer estos «descuidos» de olvidar esa labor de comunicación y aterrizaje a la persona que será la mano derecha en la agenda, en las llamadas, en las reuniones, en las urgencias y en los olvidos, siendo el aliado más fundamental del directivo: el asistente de dirección.
¿Cómo puede una organización aspirar a la excelencia si ignora a quien hace que todo funcione?
🧠 Moraleja:
Cuando las secretarias no van alineadas con los equipos directivos, se produce:
❌ Una mala gestión de la comunicación que afecta directamente a cómo empieza la relación entre jefe y secretaria. ¿En qué confianza se va a basar esa relación laboral?
❌ Una imagen reputacional dañada a un perfil «invisible«, que parece que no se entera de nada, cuando en realidad es la última en recibir la información básica para que su trabajo diario sea excelente.
¿Os habéis visto alguna vez en alguna situación similar que una información relevante para vuestro trabajo no os fue transmitida?
Secretaria Indiscreta





