El ritmo del verano en España
El verano no es solo una estación; es un estado de ánimo que se mide en baños matutinos, sobremesas que no entienden de reloj y esa luz dorada que hace que los días parezcan eternos.
Desde la Mallorca más auténtica hasta las calas escondidas de la Costa Brava, pasando por la calma del sur entre piscinas y naturaleza, y una nueva luz en el norte de España, te invitamos a vivir el verano como mejor sabemos hacerlo.
ESCAPADAS ISLEÑAS
T H E L O D G E M A L L O R C A: El refugio secreto de la Tramuntana
En el norte más auténtico de la isla, el verano se vive entre piscinas infinitas, miradores escondidos y cenas al aire libre. Días que empiezan a bordo del barco privado, descubriendo la costa de Formentor, y terminan entre campos de lavanda con la cocina al fuego del Restaurante Singular.
F I N C A S E R E N A M A L L O R C A: Un retiro en el corazón de la isla
El lujo del silencio se esconde en el interior de Mallorca. Un oasis donde la desconexión se saborea copa a copa, con vinos que nacen del propio paisaje, y noches de verano con showcooking de paellas, BBQ y música en directo mientras cae el sol sobre el Pla de Mallorca.
UN NUEVO HORIZONTE
PALACIO DE LUCES: La frescura del Norte de España
Un nuevo secreto se desvela en la Costa Verde del norte. Entre el mar Cantábrico y las montañas asturianas, Palacio de Luces descubre un verano diferente: más fresco, más verde y más auténtico. Un refugio donde la esencia del norte se vive entre extensas playas, paisajes infinitos y una gastronomía que nace del propio territorio.
IDILIOS COSTEROS
F I N C A L A B O B A D I L L A: Un oasis andaluz para toda la familia
En el corazón de Andalucía, Finca La Bobadilla evoca la calma de un pueblo blanco pensado para el descanso. Más de 1.000 m² de piscinas, paseos a caballo por la finca y escapadas a nuestro Beach Club en plena Costa del Sol. Un refugio familiar donde el verano se vive sin prisas.
M A S D E T O R R E N T: Costa Brava en clave slow
El verano más elegante se cita en el Ampurdán. Días para navegar por calas escondidas en el barco privado del hotel, pasear en bicicleta entre pueblos medievales o simplemente disfrutar de una tarde de cócteles en el Bar Glicinias. Un lugar donde todo invita a quedarse un poco más.





