Soy la primera que he cometido errores, y por ello creo que siempre es recomendable que hagamos autocrítica y recordemos algunos aspectos a tener en cuenta en lo que al comportamiento dentro del ámbito laboral se refiere.
He aquí un ejemplo de decálogo de buenas prácticas que aunque todos damos por hecho, no siempre llevamos a cabo y nunca está de más recordar:
1. Compórtate de manera respestuosa y educada con cada uno de los trabajadores independientemente del cargo que desempeñen. Merecen el mismo respeto todos y cada uno de ellos.
2. Nunca cometas el error de suponer. Antes de suponer, pregunta. Te sorprenderías de las respuestas.
3. Huye de los chismes y rumores de pasillo.
4. Jamás prejuzgues a alguien. La gran mayoría de las veces si actúa y piensa de la manera en que lo hace es quizás por algún motivo justificado.
5. Lee con detenimiento. Relee si es necesario. La respuesta de la gran mayoría de las preguntas que solemos hacer está en propio mensaje.
6. No te olvides de diferenciar la actitud de la aptitud, así como distinguir y valorar entre talento y perserverancia.
7. Cuida tu manera de hablar y de escribir. Suele calar «más hondo» la manera de expresarnos que el contenido en sí.
8. Ponte en el lugar de quien comienza un nuevo trabajo. Enséñale con paciencia. Los comienzos nunca son fáciles. Párate a pensar cómo fueron los tuyos.
9. Aprende a escuchar y sé tolerante. Acepta con respeto y empatía las opiniones diferentes a la tuya.
10. Pide disculpas. Equivocarse es un defecto común. Pedir perdón una virtud de pocos.
Con cariño,
Patricia Martínez Calle





