Entrevista con Francisco Tello, responsable de la Unidad de Autonomía Personal y de Bienestar Social de la ONCE
«Siempre hay que preguntar al invitado si desea ayuda personal o prefiere guiarse con su perro”
«Preguntar si desea que su perro tenga una escudilla con agua fresca es un acto de cortesía”
En ocasiones, nuestros jefes, nos confían la recepción de un invitado que acaba de llegar de viaje y nos cede el coche oficial de la empresa. Éstas son las reglas que hay que tener en cuenta si eso sucede:
Antes de ir a recogerlo a su punto de llegada (aeropuerto o estación de tren), debemos comprobar que el coche está impecable y poner el termostato a la temperatura adecuada, según la época del año, tendiendo siempre a unos grados menos para mayor confort. Normalmente, como la mayoría de los ejecutivos tiene chofer, éstos ya se encargan de estos detalles. Si no te queda más remedio que utilizar tu propio coche, ahí si que tienes que esforzarte: quitar los juguetes, las botellas de agua, la bolsa de deporte…etc.
Intenta ser puntual; mejor llegar unos 15 minutos antes al lugar de recepción del invitado. Evidentemente, tú ya te has encargado de buscarlo por internet para reconocerlo al instante, pero él, no. Así que, para que él te descubra deberás llevar un pequeño y discreto cartel con el logo de tu empresa, con tu nombre y cargo.
Tras un breve saludo inicial, el chofer se encargará de guardar sus maletas en el maletero del coche, momento que aprovechas para abrir su puerta, como detalle de cortesía.
Si miramos un coche desde atrás, el orden correcto es el siguiente: el invitado siempre debe ir sentado en el asiento derecho de atrás, en diagonal con el conductor. Si son dos los invitados, el de segundo rango irá a la izquierda, situándote tú en el asiento delantero al lado del chofer.
En el caso de que no exista conductor y tienes que ser tú quién conduzca el vehículo, aunque antes se insistía mucho en que el invitado fuera detrás, ahora lo más correcto es invitarle a sentarse en el asiento del copiloto. De esta manera no ofreces la imagen de chofer y aprovechas para mantener una comunicación con el invitado.
Evidentemente, tu conversación deberá ser profesional, dejando siempre que sea el ejecutivo quién inicie el diálogo. Pero si el traslado va a ser un poco largo siempre le puedes ir informando del plan de viaje.





