Un pequeño relato – Asociadas ASPM 27 Mayo 2022 – Hotel Intercontinental

pequeño relato

Es una mañana de primavera, el cielo despejado como muchas de las mañanas que acontecen en Madrid. Lo primero que encuentras al llegar a su puerta, es una brisa que te envuelve, y te refresca, ésa brisa, me hace respirar hondo y mirar al cielo.

El espacio de la bienvenida es amplio y con solera como los grandes hoteles construidos en las fechas que se construyó el Hotel Intercontinental de Madrid.

Me recibe un caballero, vestido de negro, formado como cual, señor de otra época.

Me saluda, me da la bienvenida, y paso directamente al lobby del hotel.

Lo primero que me encuentro, es una mesa, art déco, con unos hermosos floreros, llenos de las flores que más me gustan de esas pequeñas, que son las Paniculata… Estoy rodeada de maderas nobles, columnas de mármol rojo, que me miran de reojo en mi entrada.

Subo las escaleras al salón del piano, y a lo lejos, se ven las plantas y la elegante decoración del jardín del Hotel.

Bellos tapices en las enormes paredes de la sala, con preciosas sillones de diferentes modelos y épocas, resaltado las maravillosas sillas con respaldo de abanico.

Se respira mucha paz en el Hotel, se respira pasado, se respira presente, y se respira futuro…Ese, que vendrá cada día, y nos mantendrá en el presente, y recordando el pasado, en sus recuerdos, sus gentes, sus visitas.

Las historias de cada una de las personas que habitan el edificio.

Nuestra experiencia, que no es la única. Nos hizo disfrutar en una mañana de viernes en Madrid.

El jardín, te trasporta a un espacio de la costa, es un espacio de fiar, de soltar amarras, y dejar fluir la energía positiva que se respira en todo el espacio.

Las personas que nos recibieron, fueron la mejor presentación de la visita. Muchas gracias, querida Gema, y gracias a tí también querida María Jesús.

En el Hotel Intercontinental, no solo estamos hablando de un hotel, estamos hablando de sentimientos, de relaciones de amor, de pasión, de vidas que se viven como en un hogar, es donde el lujo saluda a la sencillez, donde los aromas de las flores de su jardín te trasladan al Botánico.

Es un espacio especial.

En las salas para las celebraciones, reuniones, se respira la paz del resto del Hotel. Cualquier evento que se realice allí, será especial solo por el hecho de celebrarlo allí. Se contagia la alegría, se contagia la elegancia, y se contagia el presente, el aquí, el ahora.

Un Hotel con Ángel, con solera, con raza, con sensibilidad, y será siempre un hotel con pasión.

Una experiencia inolvidable, una visita excepcional, una comida estupenda con ese menú ejecutivo, y en los cafés, con una tisana sentada en una bella silla de Teca, sintiendo la paz.

Gracias por la experiencia, querido Hotel Intercontinental, porque eres tú, en primera persona a quien me he dirigido desde el principio, porque estás vivo, porque estás presente.

Crónica de Jacinta Giménez