De perfeccionismo y otros malos hábitos

¿Te consideras perfeccionista? Si es así ¿crees te hace bien?

Todos queremos en algún momento que algo sea perfecto. Esa cena con amigos, esa cita, esa presentación importante… Sin embargo, por lo general, lo que significa perfecto en esas situaciones es relativo.

Tomemos el ejemplo de la presentación importante. Como secretarias probablemente nuestro cometido sea preparar la presentación visual plasmando las ideas de nuestro directivo y preparar la reunión. Lo ideal es que no haya problemas técnicos, que la presentación tenga un buen diseño y que no haya faltas tipográficas por ejemplo. Es decir que procuraremos sentar las bases para que todo salga bien.

Si intentas controlar hasta el más nimio detalle y te estresas mucho si no sale todo exactamente cómo lo habías previsto, puede que seas perfeccionista. Conviene recordar que no podemos controlar todo el proceso. Puede que se retrase algún asistente, que se le caiga el café a alguien, que tu jefe no tenga su mejor día y no consiga convencer a su audiencia y un largo etcétera.

Ser pulcro y prestar atención a los detalles son virtudes mientras no se conviertan en obsesivas. Considerar posibles imprevistos y tener alternativas previstas es una fortaleza. Pero creer que podemos y debemos controlar al 100% cada situación para que salga bien, es perfeccionismo.

Aspirar a la calidad, a la excelencia, a la maestría en nuestro campo es loable y nos ayuda a convertirnos en mejores profesionales cada día. Mientras tanto, aspirar a la perfección es desear algo inalcanzable. Y es algo que nos causa estrés, frustración, miedo al fracaso o procrastinación, por ejemplo. Nadie y nada en este mundo es perfecto. Cada uno tenemos nuestras virtudes, fortalezas y debilidades y eso nos hace únicos.

Averigua si tal vez eres demasiado perfeccionista. He reunido algunas típicas señales y el efecto que tienen sobre vida laboral y personal. Sigue leyendo https://www.thecornerofexcellence.com/es/10-senales-eres-perfeccionista/

¿Hay algún mal hábito que te gustaría dejar?

Decir que quieres dejar un mal hábito y conseguirlo son dos cosas diferentes. Suelo decir que tomar consciencia es el primer paso. Pero a menudo nos quedamos allí porque tomar acción cuesta energía. Requiere tomarse tiempo para reflexionar y elaborar un plan.

Si adquirir un nuevo hábito no es fácil, abandonar uno malo parece aún más complicado. Los hábitos son muy poderosos una vez arraigados en nuestra rutina. Esto es bueno en caso de hábitos cotidianos como ducharnos, lavarnos los dientes, comer etc. También es útil para mantener otros buenos hábitos.

Lamentablemente las mismas razones que nos ayudan con los hábitos buenos, nos dificultan la tarea de dejar hábitos malos. Para entenderlo mejor he reunido las causas más habituales. ¿Con cuáles te identificarás tú?

Pero no nos quedamos allí. Porque las causas que nos dificultan abandonar los malos hábitos, de hecho, nos dan pistas sobre cómo atajar el problema.

Te cuento las fases que componen un hábito. A continuación, te propongo estrategias, trucos y pasos para conseguir dejar tus malos hábitos. Verás que no hay solución mágica. Requiere voluntad, motivación, compromiso y un plan por tu parte. Pero si tienes en cuenta todos los pasos se te hará menos cuesta arriba. Leer el post https://www.thecornerofexcellence.com/es/como-dejar-los-malos-habitos/

Si te parecen interesantes estas entradas, me será de gran ayuda que las compartas y/o que dejes un comentario. ¡Feliz lectura!