Crónica de la celebración del Día de la Secretaria

Hay días tan importantes en el calendario que tienen que repartirse por tanto como hay que celebrar. Es lo que ocurre con el 23 de abril, Día Internacional del Libro y también Día Internacional del Secretariado.

Estos días tienen la función principal de dar visibilidad y a la vez la importancia que se merece el hecho que se celebra, y las secretarias tenemos mucho de eso.

Con el tiempo hemos avanzado en la profesionalización y la presencia en el mundo laboral, asumiendo posiciones y responsabilidades antes impensables. Demostramos diariamente nuestra capacidad de adaptación defendiendo los valores y las capacidades que hacen de una secretaria un perfil imprescindible en la empresa.

Sr. Corrales (2021) IVMuestra de esa capacidad de adaptación fue la celebración virtual que organizó ASPM hace unos días, contando con la colaboración del Sr. Corrales como maestro de ceremonia, que nos hizo reír con su humor tan característico.

En estos tiempos tan convulsos, la importancia de saber adaptarse a los cambios es fundamental tanto a nivel personal como laboral, y fueron muchas las intervenciones que coincidieron en ello.

Es evidente que las empresas tuvieron que adaptarse a una nueva forma de trabajar, teniendo a todos sus empleados repartidos y aislados, trabajando de una forma nueva para la que nadie estaba preparado. Modificaron su infraestructura para que predominase la productividad, que la comunicación no fallara y se mantuviera el ritmo de trabajo dentro de lo posible. Todo pasó a ser virtual: las reuniones, las juntas, los cafés con los compañeros… y la relación con nuestros jefes y directivos. Hemos aprendido a relacionarnos de otra forma, ni mejor ni peor, solo diferente.

Hay quien está encantada de trabajar desde casa y quien necesita ir a la oficina aunque sea dos días por semana tanto por la urgencia de relacionarse como por salud mental. El ser humano es un sociable por naturaleza y eso hace que sigamos necesitando de los demás aunque solo sea unas horas a la semana.

Las empresas han sido capaces de ver esa necesidad de sus trabajadores, y la mayoría de las secretarias coincidían en que el teletrabajo ha llegado para quedarse, pero que la libertad de poder combinarlo con el presencial redunda en la mejora de la calidad del trabajo, la conciliación de la vida personal (se tengan hijos o no) y el control de los niveles de ansiedad, que en estos tiempos se disparan con demasiada facilidad.

Nos encanta nuestro trabajo, y tener un día en el que se nos lo reconozca no es una cuestión de orgullo sino, como defendían Lope de Vega y Calderón de la Barca, de justicia poética.

Crónica elaborada por Macarena Bellido