Visita al hotel “Four Seasons” – 25 de noviembre de 2020

Tras meses de pandemia y de no poder abrazar a nuestros seres queridos, el reanudar nuestras salidas de ASPM (aunque sea en grupos muy reducidos) para conocer de primera mano los hoteles de Madrid, ha sido una verdadera bendición.

Al cruzar la calle de Alcalá para coger la calle Sevilla, te encuentras con la imponente fachada del hotel “Four Seasons”, ya sin andamios ni sacos de cemento por medio, vista habitual durante los ocho años que ha durado la obra. El hotel es el resultado de la combinación de siete edificios históricos; el más antiguo se construyó en 1887 y presenta un interior lleno de detalles únicos. Son 50.000 m2 los que ocupa en total.

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Al dirigirme a su puerta principal, cuál no fue mi sorpresa cuando de repente me encontré con una escena que parecía de cine: cámaras de televisión, flashes y un grupo de guapos chicos trajeados rodeando a la popular Tamara Falcó, que salía de un lujoso coche negro. Tamara lucía un espléndido vestido rojo hasta el suelo, con un escote muy sensual y una falda larga de satén que contrastaba con el raso del cuerpo. Sin esperarlo, el reducido grupo de ASPM además de visitar el hotel nos convertimos, de forma fugaz, en espectadoras del rodaje de un anuncio para la firma Sisley.

Pero esa no fue la única emoción de la tarde. Una de las componentes del grupo de ASPM estaba especialmente interesada en realizar la visita, ya que hace años, cuando el edificio albergaba al Banco de Santander, nuestra compañera Sonia Rodríguez recorrió innumerables veces sus pasillos y sus magníficos espacios, ya que trabajó allí mismo. ¡Quedó impresionada de cómo había cambiado todo!

fs2Por fin nos recibió Solana Costa, Sales Manager del hotel (solana.costa@fourseasons.com) quien nos acompañó durante toda la visita y desempeñó su papel de anfitriona de maravilla. Solana nos aclaró que “Four Seasons” era una marca canadiense y que es el primer hotel de la cadena que se abre en España, tiene más de medio siglo de trayectoria en el mundo del lujo y de la hospitalidad. Son 118 hoteles en todo el mundo, pero el de Madrid es uno de los proyectos más esperados por la compañía. La propia Solana nos reconoció al terminar la visita que, entre todos los hoteles de la cadena, la fachada del “Four Seasons” era su preferida, ganando incluso a la del hotel de París. Es cierto que el esquinazo Alcalá – Sevilla ha ganado muchísimo con la terminación del hotel y os recomiendo que no dejéis de pasear por toda la zona ¡está preciosa!. Los arquitectos tuvieron el acierto de respetar las siete fachadas originales, dos miran hacia la calle Sevilla y cinco a la calle Alcalá. Todo lo demás se derribó por dentro y se ha vuelto a construir de cero, pensado para funcionar como un hotel.

Nada más entrar, te encuentras con el amplio lobby del hotel, al que denominan “el Patio”, donde a pesar de las obras se respetaron elementos originales como los mostradores, las columnas y sus preciosos capiteles, así como el increíble lucernario que se encuentra en el techo.  

 

La idea del hotel es utilizar este espacio no sólo para los clientes que se hospedan, sino también para los madrileños y gente de paso que quiere hacer un descanso en este remanso de paz y de modernidad. Según nos explicó Solana, la intención es la de abrir el hotel también a la ciudad, para poder tener pequeñas reuniones de negocio, o simplemente quedar con tu pareja, o con tus amigos para tomar un café, una merienda, un vermut o un rico cóctel.

Asimismo, el “Four Seasons” cuenta con un reconocido chef español, Dani García, que ha conquistado 3 estrellas Michelin. Solana nos comentó que Dani ofrece un nuevo concepto gastronómico que no hay que dejar de probar.

 

El hotel cuenta además con Isa, un gastrobar ubicado en la primera planta, que continúa la tendencia de las tapas, con un toque diferencial a través de sabores asiáticos acompañados de cócteles de autor.

Algo que nos llamó la atención fue la iluminación del hotel, tenue y muy acogedora, que cambia a lo largo del día. Esta variación de intensidad y color se aprecia especialmente en el lucernario que podéis ver en la foto de arriba.

galeriaNuestra anfitriona, Solana, nos explicó que el año próximo esperan abrir la galería Canalejas. El hotel tiene acceso directo a la Galería, la galería de tiendas reunirá a más de 44 marcas de lujo internacionales y 15 restaurantes, donde la tienda Hermes será la protagonista con una maravillosa tienda en el lobby del hotel.

Dejamos el lobby y nos dirigimos a conocer las habitaciones, el spa y el gimnasio. Los arquitectos del Estudio Lamela han sido los encargados de liderar la restauración de todo el hotel.

Es claramente un proyecto enfocado al turismo de lujo.

Nos dirigimos a las habitaciones que encontramos elegantes, a la vez que sobrias, con tonos suaves y acogedores. Todas ellas tienen un escritorio para poder trabajar y disponen de tableta en la mesilla para acceder a todos los servicios, además de cafetera y jarra eléctrica para calentar agua. El hotel dispone de una aplicación móvil que se puede utilizar también para solicitar cualquier servicio, desde pedir una ensalada a solicitar un folio.

Y por si fuera poco los geles, champú de los baños son de Hermes. ¡Todo un lujo!

Son 200 habitaciones, aunque sólo se han inaugurado 50. Próximamente se irán abriendo alguna más. No todas las plantas tienen la misma cantidad de habitaciones, la tercera y la cuarta son las que tienen más. Como era de esperar, al igual que otros muchos hoteles, en estos momentos casi la mitad del personal se encuentran de ERTE hasta que se normalice la situación.

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Como anécdota, os quiero contar que la Suite Real, de 420 m2, fue en su día el despacho de Mario Conde, y conserva el suelo original y su falsa chimenea, pero en estos momentos está todavía en restauración.

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Las escaleras del hotel no son originales, son una réplica, pero han conservado las barandillas.

En nuestro recorrido, nos llamó la atención la calidad y variedad de los cuadros, fotografías y esculturas que decoran el hotel, todos de autores nacionales, así como la originalidad de las lámparas, procedentes de Valencia.

También encontramos cuadros originales comisionados por el Thyssen Bornemisza que nos llamaron mucho la atención

La directora de arte, Paloma Fernández, fue quien se encargó de la decoración artística con 1500 obras en total de artistas españoles. Lo curioso es que cada habitación tiene su paquete de arte que va variando de una a otra, mejorando también según la categoría, pero todas las obras tienen algo especial.

Solana nos explicó que la esposa de uno de los dueños vio una lámpara en Valencia y se encaprichó, por lo que se decidió a encargar una colección de ellas para el hotel.

Nos dirigimos hacia la zona de spa que nos dejó impresionadas.

El hotel tiene 1500 m2 de spa y, de momento, está funcionando para los clientes alojados allí, aunque la idea es abrirlo al público en general.  

Consta de cuatro niveles, a cual más acogedor, pero nos sorprendió especialmente la piscina del spa, un espacio muy especial con luz natural, de 14 m de largo y con un jacuzzi de 5 m2. Por si fuera poco, tiene una magnífica terraza en la que se pueden admirar unas vistas increíbles de Madrid, la pena es que la tarde no acompañara, pues estaba diluviando, por lo que nos quedamos con las ganas de salir al exterior.  

 

Poder ofrecer al que viene de viaje de negocios un spa así, aparte del gimnasio, es un valor añadido que hay que tener en cuenta.

Pasamos a conocer la zona donde están ubicadas las salas de reuniones, son 9 salas en un espacio al que se puede acceder desde el exterior. El salón principal tiene 512 m2, exterior con luz natural, totalmente panelable, con muchas posibilidades para realizar todo tipo de reuniones. Las lámparas del espacio de eventos son de Murano.

Solana nos confirmó que los equipos audiovisuales no están incluidos en el precio, pero colaboran con un proveedor exclusivo que se encarga de todo.

La capacidad del salón principal es de 350 personas en auditorio (ver presentación del hotel), punto interesante para nosotras porque a veces es difícil encontrar en Madrid salones con tanta capacidad. La curiosidad de los salones es que las puertas son originales.

A destacar el “jardín secreto” al que tiene acceso el Salón Sol, ideal para celebrar coffe-breaks o cóctels al aire libre.

Para finalizar, Solana nos dirigió al bar urbano, todavía sin terminar, diseñado como lugar de encuentro, fusión entre la gastronomía asiática y la española, cuya distribución nos podría recordar a la proa de un barco; forma el vértice entre las calles Alcalá y Sevilla, ya que sus fachadas dan a ambas calles.

Agradecer de nuevo a Solana Costa la posibilidad de conocer las posibilidades de este maravilloso hotel y por hacernos pasar un rato tan agradable en su tour guiado por todos los espacios de esta joya arquitectónica.

Cristina Carrera 

Madrid, 25 de noviembre de 2020