Aceptación: beneficios y cómo practicarla

Cuando algo no te gusta o no concuerda con tus convicciones ¿cómo reaccionas? ¿Te frustras o estresas? ¿Te conformas a regañadientes? ¿Te resignas? O ¿sabes aceptar las cosas como son?

Como asistentes y secretarias nos solemos relacionar con muchas personas de diferentes perfiles, profesiones y nivel jerárquicos. Por tanto, desarrollar nuestras habilidades sociales es clave.

Pero las habilidades blandas también son importantes para llevar a cabo nuestro trabajo de la mejor manera y de paso evitarnos estrés innecesario. En este sentido, la aceptación es una habilidad que nos evita sentimientos de frustración, impotencia, tristeza y victimismo no solo en nuestro trabajo sino también en nuestra vida personal.

No aceptar que las cosas y otras personas son de cierta manera o que la gente se puede comportar de un modo que no nos parece correcto puede ser complicado. Hemos recibido cierta educación y desarrollado unas convicciones según las cuales vivimos nuestra vida. Y nos gustaría que los demás siguiesen las mismas reglas. Tenemos una manera de trabajar y nos gustaría que otros la respetasen y que también trabajasen de cierto modo.

Pero resulta que las cosas no siempre funcionan como nos gustaría. En la vida pueden surgir adversidades. En el trabajo no todos tendrán la misma idea sobre cómo hacer las cosas de la mejor forma. Las experiencias y la educación que han recibido otros puede llevarlos a actuar de un modo que no nos gusta. Resistirnos a ello solo nos causa frustración y estrés.

Pero podemos aprender a aceptar las cosas como son. Averigua por qué la aceptación no tiene nada que ver con conformismo, resignación o capitulación. Por qué la aceptación es el punto de partida adecuado para conseguir los cambios que quieres, siempre que están bajo tu control. Conoce los pasos con los que puedes entrenar tu capacidad de aceptación. Continúa leyendo