Por qué mejor compromiso que motivación

Motivación

¿Cómo a menudo crees que te sientes realmente motivado? Cuando no estés motivado ¿sigues cumpliendo con tus obligaciones? Seguramente sí.

Intentar motivarnos está muy bien. Pero a menudo no es fácil. ¿Qué hacemos entonces para continuar con nuestros proyectos, planes e intenciones? ¿Esperar a que recuperemos la motivación?

Pues resulta que hay un enfoque que nos puede ayudar en esos momentos de baja motivación. Se llama compromiso.

Piensa en todas las personas que han seguido trabajando para suministrarnos con los productos y servicios esenciales durante el confinamiento. ¿A que es poco probable? que todos los días se levantasen emocionados diciendo “qué motivado estoy para ir a trabajar”. Es el compromiso lo que les ha ayudado a seguir adelante y a continuar trabajando aún en una situación complicada.

No vamos a trabajar solamente los días en que nos sentimos motivados ¿verdad? Solemos ir todos los días por un sentido de compromiso y responsabilidad. Casarnos con alguien también es adquirir un compromiso de querer, cuidar y apoyar a la otra persona.

Adquirir un compromiso significa asumir una responsabilidad y tener un sentido del deber. Significa poner nuestros recursos y habilidades a disposición de lo que nos han encomendado o lo que nos hemos propuesto.

La motivación es más voluble que el compromiso. Por eso, cuando queremos crear buenos hábitos o llevar a cabo un proyecto por ejemplo, nos conviene más comprometernos que confiar en nuestra motivación.

Veamos pues la diferencia entre motivación y compromiso. Además te doy unas pistas sobre cómo adquirir un compromiso. Seguir leyendo