Merienda de Navidad en Chanel

Un pequeño grupo de asociadas acudió a la invitación de Endeego la merienda navideña de Chanel. Aunque se trataba de una tarde un tanto desapacible, nos vimos calurosamente acogidas tanto por Isabel Pueblas como por el personal de Chanel en un precioso palacete del barrio de Salamanca.

Tras una agradable merienda que nos dio ocasión para degustar unas verdaderas delicatessen y hacer networking, iniciamos un circuito muy instructivo sobre la firma, sus objetivos, valores y productos, además de su historia y la de su fundadora.

En primer lugar, tuvimos ocasión de experimentar con la realidad virtual, es una forma creativa e innovadora de presentar la compañía.

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Tuvimos la oportunidad, a continuación, de analizar los aromas de sus perfumes y conocer su origen y

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procedencia. Descubrimos que el mítico Chanel nº 5 creado en 1921 por Ernest Beaux para la marca , revolucionó el mundo de la perfumería en todos sus aspectos, tanto por el perfume en sí mismo como por su envase y su logo, ya que hasta entonces los envases de los perfumes eran barrocos y en este caso, el frasco y su logo se acercaban mas a un frasco de laboratorio. Ernest Beaux creó un olor sin referencia a ningún componente natural en concreto.

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Posteriormente pudimos experimentar con la cosmética de Chanel, fue un gran momento para probar distintas texturas y aromas y finalmente pasamos a su lugar más especial donde, aparte de escuchar algunas pinceladas sobre la filosofía de Coco Chanel y su aportación para liberar a la mujer de ciertos estereotipos dado que ella era (y se sentía) una mujer libre y por supuesto, una adelantada a su tiempo.

Valga como ejemplo el vestidito negro (del francés petite robe noire) que es un vestido que en sí mismo sirve para toda ocasión, de corte simple y frecuentemente corto, originalmente popularizado en la década de los veinte, pensado para ser duradero, versátil, asequible, accesible al mercado más amplio posible y en negro, un color al que se le desposeyó de aquel carácter dramático del luto.

También tuvimos ocasión de probar los maquillajes, sus distintos tonos y texturas que nos enamoraron.

En resumen, fue una tarde divertida a la vez que instructiva y al menos por lo que a mi se refiere, un motivo más de fidelización con la marca y de admiración hacia su fundadora, Gabrielle (Coco) Chanel.

¡Mil gracias a nuestros anfitriones!

M. Claudia Londoño