Día Internacional de la Mujer

Dado que nuestra Asociación está compuesta mayoritariamente por mujeres, proponemos una reflexión sobre lo que significa este día para cada una de nosotras.

Primero, un poco de historia, el 8 de marzo de 1857, en plena Revolución Industrial,  un grupo de trabajadoras textiles decidió salir a las calles de Nueva York para protestar por las míseras condiciones laborales. Sería una de las primeras manifestaciones para luchar por los derechos de la mujer, aunque no el único.

El episodio más dramático se produjo, sin embargo, el 25 de marzo de 1911, cuando se incendió la fábrica de camisas Shirtwaist de Nueva York. Un total de 123 mujeres y 23 hombres murieron. La mayoría eran jóvenes inmigrantes que tenían entre 14 y 23 años.

Distintos movimientos y sucesos se produjeron a partir de ese terrible episodio, que sirvió de referencia para fijar la fecha del  Día Internacional de la Mujer Trabajadora, también llamado Día Internacional de la Mujer tras ser institucionalizado por decisión de las Naciones Unidas en 1975.

En España la lucha por la igualdad se ha producido con mayor o menor éxito a lo largo de los años y, a día de hoy, todavía existen muchas asignaturas pendientes. Aunque la sociedad, de forma mayoritaria, ha tomado por fin conciencia de la desigualdad entre sexos y de la necesidad de erradicar cualquier tipo de discriminación o violencia sobre la mujer.

Algunas cifras(*) que dan que pensar:

  • Durante 2018 el paro entre los hombres se redujo un 7,80% mientras que para las mujeres fue solo de un 3,78%.
  • En enero de 2019 el 72% de los nuevos desempleados fueron mujeres.
  • La diferencia salarial entre hombres y mujeres es del 14%.
  • El 59% de quienes se hacen cargo de los cuidados de mayores y enfermos crónicos de forma no profesional son mujeres.
  • El 92% de las excedencias por cuidado de menores o familiares son mujeres.

A la vista de estas cifras que muestran la realidad española, puede resumirse que de forma general el paro es superior entre las mujeres, que sigue existiendo una discriminación salarial y a igual trabajo las mujeres reciben menor salario.  En cuanto a los cuidados de mayores, enfermos y menores recae inexorablemente en la mujer,

Estos son hechos reales que nos deben llevar a la reflexión, posiblemente muchas de nosotras pertenecemos a ese grupo privilegiado que no sufre el paro, tampoco el acoso, que somos valoradas por nuestro trabajo, no sufrimos problemas de desigualdad y, en la medida de lo posible, no tenemos grandes problemas familiares; por ello, tenemos que felicitarnos.

Sin embargo, no se puede bajar la guardia para no perder lo que se ha logrado, tampoco podemos olvidar que hay mujeres menos afortunadas y por las que tenemos que seguir buscando la igualdad en todos los aspectos de la vida.

(*) Datos publicados por la Revista Yo Dona del Diario El Mundo