¿Por qué hay que reciclar las bombillas?

Uno de los desechos más contaminantes y que menos se reciclan son las bombillas. Las bombillas están hechas de vidrio y metales que pueden reciclarse, y en el caso de las de bajo consumo, también de mercurio, que debe recuperarse por ley para evitar su elevado poder contaminante.

Las bombillas reciclables se deben depositar en un punto limpio o en la tienda en la que compres la bombilla nueva. Según la nueva normativa europea, el distribuidor ha de recoger los residuos eléctricos siempre que el consumidor vaya a comprar otro de similares características al que se desecha. Desde 2005 el cargo RAEE es el que se incluye en todos los aparatos eléctricos y electrónicos para su correcta recogida.

Nunca se debe echar una bombilla de cualquier clase al contenedor de vidrio. Los tubos fluorescentes y las bombillas de bajo consumo contienen pequeñas cantidades de mercurio y otros metales como el argón. Al romperse, los vapores que produce de la combinación de dichos metales son muy peligrosos para las personas y para el medioambiente.

Haz click aquí para más información.